Un joven de aproximadamente unos trece o catorce años de edad se fue con su tío, solo un año mayor que él, a la casa del padrino de éste último, fueron en una combi, el tío llamado Pedro se sentó en la parte delantera, de copiloto, el sobrino llamado Alberto se sentó detrás de él, Alberto encontró una billetera entre los asientos de adelante y le dijo a Pedro, éste como estaba en mejor posición parta cogerla lo hizo mientras Alberto distraía al cobrador, el conductor no era de preocupación porque estaba concentrado en rebasar a la combi que estaba delante, cuando bajaron de la combiAlberto le pidió la billetera, revisó y sacó, sin que se diera cuenta Pedro, los billetes que tenía y luego repartieron todo el dinero que quedaba, unos treinta soles para cada uno, para la edad que tenían consideraban que era bastante dinero. Se pasaron todo el día comprando comida chatarra, y a eso de las 6pm se alquilaron unas bicicletas y se fueron a pasear por ahí y sin querer como a las ocho de la noche llegaron al final de la avenida Perú y doblaron a la derecha, Pedro le dijo a Alberto que mirara a unas mujeres que estaban paradas en una esquina, Alberto le dijo que estaban buenas, pero solo lo dijo de la boca para afuera, Pedro le dijo que lo siguiera, Pedro paró en la esquina y se acercó una chica y le dijo que quería “tirar”, Pedro le dijo cuánto cobraba y ella dijo que cincuenta soles, Pedro se acerca a Alberto y le dice que le preste veinte soles, pero Alberto le dice que le pregunte cuanto le cobra a los dos juntos, Pedro se ríe y le dice que ¿tu también quieres la cuestión? Y suelta risas, pues si dice Alberto. Era la primera vez para los dos, con una mujer, porque cierta experiencia en el tema han tenido anteriormente, pero esa es otra historia.

Ahora los dos se acercan con las bicicletas a la señora y ella les dice que están tiernos y ya carajo quieren “cachar”, esa palabra retumbó en las orejas de Alberto yle pregunta qué ofrece, la servidora le responde que servicio completo: sexo oral y vaginal, Cuánto por los dos le pregunta Pedro, ella dice que ochenta soles pero sin oral, entonces Alberto dice que mejor no, que mejor se van a ver a una más chibola que cobra menos, pero para esto la señora le dice que ya ochenta y cinco y ahí queda, los párvulos aceptaron sin más ni más, una vez en el hotel, primero entró en la habitación Pedro mientras Alberto se quedaba cuidando las bicicletas en la sala de espera. Alberto curioso entre-miró por la rendija de la puerta y vio a su tío entrar y salir dentro de ella y no le pareció algo tan excitante.

Cuando salió Pedro se estaba riendo y estaba con los pantalones a la rodilla, la prostituta decía al aire arrechazo me toco este huevón, luego Alberto entró, la tipa estaba con las piernas medias deformes y su blusa dejaba entrever sus senos y un poco de su abdomen celulítico al igual que sus piernas, la chica le dijo que se bajara los pantalones, Alberto se los bajó y ella empezó a tocarlo para que tuviera una erección, pero Alberto no tenía nada, luego de un rato ella le dijo que se echara sobre ella y le besara los senos, Alberto reacciono un poco y empezó a tener una seudo-erección, la Prostituta notó esto y le puso el preservativo, Alberto introdujo su miembro en la vagina pero al cabo de no más de un par de minutos no funcionó, el pene de Alberto bailaba, literalmente, dentro de la vagina de esta señora de la calle y no era porque fuese pequeño, sino porque solo la erección desapareció, pero Alberto le dice que le haga sexo oral para que se le pare, pero la chica dice que eso va a ser más caro, Alberto reclama diciéndole que le había dicho que el servicio incluía sexo oral, ella dice que no, Albero hace un último intento en penetrarla pero no funciona y se avergüenza, le dice a la chica que no le comente nada a su tío y ella le dice que no hay problema y que regrese otro día y le cobra menos porque esta vez no terminó, a la próxima ella paga el cuarto, mientras se subía los pantalones vio el preservativo se su tío en el suelo completamente usado. Al momento de abrir la puerta Pedro estaba esperando a unos dos metros, la prostituta al verlo dijo al aire: otro cachero resultó ser este otro mocoso.

Salieron del hotel y no dijeron palabra alguna hasta llegar a devolver las bicicletas, luego Pedro le dijo que esta buena la tipa y Alberto le dijo que había probado mejores y soltaron una risa.

Esta experiencia hizo que Alberto se decepcionara de si mismo, él quería estar con la prostituta para demostrarse a sí mismo que puede y que no es medio medio como lo molestan en su clase, pero no funcionó porque según él se distrajo en varias ocasiones mientras estaba tratando de montar a la chica.

¿Qué opinan de Alberto?.